Levantando el techo

En el Nivel 1 sentamos las bases de todo lo que está por venir.

En palabras de Platón: “El comienzo es la parte más importante de cualquier obra, especialmente en el caso de una cosa joven y tierna”. Al cultivar una posición redonda de las manos, que permite el movimiento libre de los dedos desde un “puente” alto, las preparamos para tocar con fuerza y seguridad. Usamos la analogía de “levantar el techo” para indicar que la mano se va a abrir suavemente desde una posición cerrada. Usando el pulgar como soporte o tocando quintas, como nos muestra Randall Faber en Mi invento y La ranita, los alumnos tienen la oportunidad de practicar la caída del peso del brazo con una mano preparada para soportarlo sin tensión. Para sentar unas buenas bases, ¡desarrollemos la estructura de las manos!

Para descubrir más, consulte el Libro de técnica e interpretación, Nivel 1.